El costo por clic es una de las métricas comunes para pequeños y grandes anunciantes, ya que es un factor directo en el coste por adquisición o CPA. Un CPC alto hace saltar alarmas.

No siempre debe ser así y tenemos que supeditarlo siempre al objetivo de la empresa. Eso sí, siempre va a ser un factor que nos permita ser más eficiente.

¿Es realmente mi CPC Alto?

Es la primera pregunta que nos deberíamos hacer. Evidentemente, a menor coste por clic, menores costos. Pero no debemos olvidar que el buscador de Google es un market place de usuarios que buscan y quieren encontrar. Público -teóricamente- cualificado. Funciona como ley de oferta y demanda: a mayor demanda, suben los precios:

cpc alto por oferta y demanda
El posicionamiento pagado en Google depende de la oferta y demanda sobre dicho recurso: el usuario que busca.

Como en un mercado offline, deberíamos entender primero el valor de nuestro producto, el margen y estimar cuántas personas nos tienen que comprar para poder obtener beneficios.

El cpc alto suele estar relacionado con una alta demanda por esa palabra clave, probablemente, porque es un público en la BOFU o parte baja del embudo de conversión.

Así, no debemos mirar primero el cpc, sino más bien ver cuánta inversión podemos ejercitar en Google, qué cantidad de tráfico cualificado podemos obtener con esa financiación y luego ya, por parte de nuestra web, ver el ratio de conversión que tenemos y cuánto vamos a generar.

Así, será caro el click cuando éste es mayor que el margen de beneficios que obtenemos. Al menos a corto plazo.

Así ocurre en nichos tan competidos como alojamientos web y dominios. Un clic puede ser superior al primer año de un nuevo cliente. Luego la retención hará que obtengas beneficios.

Qué afecta al CPC

El coste por clic máximo lo debe determinar el equipo de marketing o de negocio. Pero desde la gestión de campañas podemos mejorarlo y ser más eficientes que el propio objetivo que esté marcado. Para ello debemos entender los tres puntos en los que el cpc puede variar enormemente a nuestro favor o en nuestra contra.

El primer punto es interno: nuestro nivel de calidad. Éste depende exclusivamente de nosotros y Google nos da pista para mejorarlos. Pero básicamente se trata de trabajar tres áreas respecto a las palabras claves:

  1. Que se encuentren dentro de la página de aterrizaje. Y que ésta se cargue rápidamente tanto en desktop como en móvil
  2. Las keywords deben tener protagonismo en los anuncios: en los títulos y en las urls visibles
  3. Anuncios enfocados en los puntos fuertes de tu empresa, que sean más atractivos que la competencia

El segundo punto también es interno: la estrategia de puja utilizada. Existen técnicas que hacen bajar el cpc, como la de maximizar clics. Y otras que hacen que rompan cualquier otro tipo de barrera hacia arriba, como maximizar conversiones.

Y el externo: la competencia. Por eso debemos estar vigilantes de los datos de subasta que nos ofrece Google Ads desde su plataforma.

Seguimiento de CPC y CPA

Es importante que hagamos foco en el coste por adquisición sea el cpc alto o no. Como vimos al principio, la estrategia y la táctica debe girar en torno a la adquisición de cliente y no a la del tráfico web.

Una buena idea es hacer un seguimiento continuo de Datastudio con cpa negativo vs CPC, así podremos entender la relación que hay entre los dos: ¿es por cpc alto o por la mala conversión?

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